Tarta Cámara Fotos

Hace unos días,  me llamó una amiga para decirme que iba a ser el cumpleaños de su padre, y que había dos cosas que le pirraban: la fotografía y el chocolate trufado.

En principio de asusté del chocolate trufado (aterré más bien)  porque nunca lo había preparado, pero me atreví y por lo visto… no ha salido mal! :D

Pero esta misma mañana me he dado cuenta de un fallo de comunicación enorme. Yo le pedí a esta chica que me dijera cuál era el modelo exacto de la cámara de su padre y resulta que me envió un mensaje con el modelo… QUE YO HE RECIBIDO ESTA MAÑANA. ¡Malditos móviles! ¬¬

No se qué problema habrá habido con mi compañía que esta mañana me han llegado 14 mensajes del tirón, y entre ellos este y otros relativamente importantes.

Asique pido disculpas por haber hecho la Canon EOS 40D, cuando era la G12. Como yo no sabía nada, hice la que me más me gustó de las que vi por internet :/

I’m sorry!!

Bueno, disculpas aparte, el bizcocho era un MSC de chocolate, bañado con almíbar aromatizado con canela, y relleno de chocolate trufado, ¡que sobró un poco y ha desaparecido como por arte de magia! Asique no debía estar malo :P

Toda la decoración está hecho con fondant de nubes y esta vez no utilicé nada de pastillaje filipino. El fondant era de regaliz, pero tenía un saborcillo muy suave que la verdad a mí me encantó, mata mucho el dulzor y no es tan amargo como el regaliz puro.

Lo del regaliz se me ocurrió a raíz de que me pidieron que las cosas que llevaran colorante se pudieran retirar de la tarta, (vamos que no le pusiera colorante al bizcocho ni al relleno, que no sería la primera ni la última vez que lo hiciera) porque a su madre no le hacen gracia los colorantes artificiales, pero yo quería que pudiera probar el fondant y… rosa como que no, y blanco iba a quedar demasiado soso, teniendo en cuenta el resto de decoración. Asíque se me ocurrió lo de ponerle efecto “stracciatella”.

Pensé en añadirle café o cacao, pero pensé que se disolverían, ¡y se me ocurrió la idea del regaliz! Y la verdad esque estoy encantada del resultado. En la foto de arriba podéis ver un detalle del efecto “stracciatella” y de la hierbita del borde.

En esta foto, podéis apreciar el efecto rugoso de algunas partes de la cámara que también tiene la original (siempre he pensado que con el único fin de acumular mierdecilla en las ranuras, pero, parece ser, que es para que no se te resbale tan fácil)

El color negro tan intenso y brillante lo conseguí pintando con pincel la cámara, con colorante alimentario diluido en alcohol transparente (creo que utilicé ron blanco)

Aquí podéis ver la tarta sobre el papel de regalo, justo antes de envolverla. Y quizás aquí se aprecien mejor las proporciones; era una tarta pequeña, de 6 raciones.

Y aquí la veis ya envueltita y lista para llevar. Por lo que sé les gustó mucho la tarta y quedaron encantados con el chocolate trufado, aunque ¡no se comieron la cámara de fotos! ¡Por exceso de dulzor! Jajaja. ¡Es lo que tiene el fondant! ;)

Bueno, espero que os haya gustado esta tarta y que os vayáis animando a pedir lo que sea que se os ocurra, desde un instrumento musical a un peluche o un animal, o ¡incluso un edificio! Ya sabéis…

…el límite lo pone la imaginación…